La igualdad de oportunidades es un reto a alcanzar, una meta con la que ganamos toda la sociedad. Se trata de una importante misión en la agenda pública de las Administraciones como garantes de los derechos de la ciudadanía que han de favorecer su impulso en primer término. Aún así, para poder hablar de la igualdad real, se ha de ir más allá y conseguir un compromiso de toda la sociedad.